Madres que pasan días y noches afuera del Hospital Rafael Pascacio Gamboa, en Tuxtla Gutiérrez, enfrentan ahora un nuevo problema: taxistas buscan retirarlas del espacio donde se resguardan. Ellas permanecen bajo los árboles, con plásticos y pocas pertenencias, esperando noticias de sus bebés.
Ahí duermen, comen y se mantienen cerca para escuchar cualquier aviso del hospital. No están por gusto, están porque sus hijos están adentro… y no pueden alejarse.
Ahora, los taxistas pretenden ocupar esa parte de la calle, afirman que es una parada que les corresponde y que ahí estacionan sus unidades. A pesar de la presencia de autoridades las madres decidieron retirarse del lugar para evitar conflictos.
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