Un matrimonio joven originario de San Cristóbal de Las Casas migró hasta Guaymas, Sonora, donde trabajaban como jornaleros con la ilusión de construir un mejor futuro para su pequeño hijo Julián. Sin embargo, pese a que llevaban poco tiempo en ese lugar, la tragedia ocurrió de forma repentina cuando el menor sufrió muerte de cuna.
Tras el fallecimiento, la pareja tuvo que enfrentar gastos inesperados por trámites y la cremación de su hijo, lo que consumió por completo los pocos recursos con los que contaban.
Hoy, sin dinero y lejos de casa, viven momentos de profunda tristeza, cargando con las cenizas de su pequeño y la incertidumbre de no poder regresar a Chiapas.
Ante esta situación, piden el apoyo de la ciudadanía para poder volver a su tierra. “Solo queremos regresar a casa”, expresan con dolor.