Tapachula podría quedarse varios días sin carne de res luego de la clausura temporal total del rastro municipal, donde autoridades ambientales detectaron descargas de aguas residuales sin tratamiento sobre suelo natural.
El problema, llevaba tiempo sin ser atendido por el gobierno municipal. Mientras las fallas ambientales crecían y el rastro seguía operando en malas condiciones, la administración encabezada por Yamil Melgar habría estado más enfocado bailando y hasta en aparecer haciendo “six seven” en escuelas, en lugar de atender un tema que hoy terminó afectando a toda la ciudad.
Ahora, las consecuencias comienzan a golpear directamente a la población y a los negocios dedicados a la venta de carne. Autoridades ordenaron medidas urgentes para evitar más daños a los recursos naturales, mientras habitantes cuestionan por qué el problema fue ignorado hasta llegar a una clausura que afectará a miles de tapachultecos.